Mensajes de LinkedIn: El Error Que Comete El 95% (Y Cómo Arreglarlo)

  • Jan 18, 2026

Por qué tus mensajes de LinkedIn no funcionan y cómo arreglarlo para siempre.

Investigación profunda sobre por qué el 95% de mensajes de LinkedIn fracasan. Framework completo para outreach efectivo con casos reales y tasas de conversión del 45%.

La verdad sobre la personalización que nadie te cuenta.

Vamos a empezar por donde duele.

Si estás leyendo esto, hay un 87% de probabilidades de que hayas enviado al menos un mensaje esta semana que empezaba con "Hola [nombre], vi tu perfil y...". Y hay un 95% de probabilidades de que ese mensaje acabara en la papelera mental de quien lo recibió sin ni siquiera dignarse a responderte con un "no, gracias".

Bienvenido al club de los spammers sin saberlo. Población: varios millones de emprendedores, vendedores, marketeros y freelancers que creen estar haciendo networking cuando en realidad están construyendo activamente una reputación de mierda.

Y no, no es que LinkedIn esté muerto. No es que el outreach ya no funcione. No es que la gente sea borde o antipática.

Es que estás haciendo algo profundamente mal, y nadie te lo ha dicho con la claridad suficiente como para que cambies de estrategia.

Hasta hoy.

Porque este artículo no es un "tips para mejorar tus mensajes de LinkedIn". Esto es una autopsia completa del desastre que estás montando cada vez que presionas "enviar" en un mensaje genérico disfrazado de personalizado.

Así que ponte cómodo, apaga las notificaciones y prepárate para que te desmonte todas las creencias que tenías sobre prospección digital, networking y ventas B2B.

Vamos al lío.

El Mito de La Personalización: Por Qué Poner El Nombre No Es Personalizar

Empecemos por lo básico, porque aquí es donde se jode todo.

Personalizar NO es usar el nombre de alguien en una plantilla.

Personalizar NO es mencionar la empresa donde trabaja.

Personalizar NO es decir "vi que trabajas en X puesto".

Eso no es personalización. Eso es lo que un bot de 5 euros puede hacer en 0,3 segundos. Y si tu propuesta de valor como ser humano es replicar lo que hace un bot barato, tenemos un problema gordo.

La personalización real implica demostrar que has invertido tiempo, energía y neuronas en entender quién es esa persona, qué le importa, qué problemas tiene y por qué coño debería importarle lo que tú tienes que decir.

Y sí, eso requiere trabajo. Mucho más trabajo que hacer mail merge con una lista de 500 contactos que te descargaste de Sales Navigator.

Pero aquí viene la parte que nadie te cuenta: ese trabajo es precisamente lo que te diferencia.

La Psicología Detrás del Rechazo Automático

Cuando recibes un mensaje genérico, tu cerebro no pasa por un proceso de análisis racional. No te sientas a pensar "bueno, veamos si esta propuesta tiene mérito a pesar de estar mal redactada".

No.

Tu cerebro hace un escaneo ultrarrápido —estamos hablando de milisegundos— y categoriza ese mensaje como ruido. Como spam. Como algo que no merece tu atención porque quien lo envió claramente no te prestó la suya.

Es un mecanismo de defensa automático que todos hemos desarrollado después de años recibiendo basura en nuestras bandejas de entrada. Y es irreversible en el momento en que detecta los patrones del mensaje genérico.

¿Cuáles son esos patrones?

  1. Uso del nombre de forma forzada al principio: "Hola María" cuando nunca has hablado con María en tu puta vida.

  2. Referencias superficiales fácilmente obtenibles: "Vi que trabajas en Google" (sí, tío, está en mi perfil, enhorabuena por saber leer).

  3. Transición abrupta a tu oferta: Del "me pareció interesante tu perfil" al "te quiero vender mi curso/servicio/producto" en 0,5 segundos.

  4. Lenguaje corporativo hueco: "Me gustaría explorar sinergias", "generar valor añadido", "establecer una colaboración estratégica". Tradúceme esa mierda a lenguaje humano, porfa.

  5. Call to action genérico: "¿Tienes 15 minutos para una call?" (spoiler: no los tiene, y aunque los tuviera, no los va a invertir contigo).

Cuando tu mensaje activa tres o más de estos patrones, se acabó el juego. No importa lo bueno que sea tu producto o servicio. No importa cuánto podrías ayudar a esa persona. Ya has perdido.

Y lo peor de todo es que no hay segunda oportunidad.

El Coste Real de Los Mensajes Genéricos (Spoiler: Es Mucho Más Alto de Lo Que Crees)

Hablemos de números, porque al final todo se reduce a eso.

Imagina que envías 100 mensajes genéricos a la semana. De esos 100, digamos que consigues una tasa de respuesta del 2% (que ya es optimista si tu mensaje es una mierda). Eso son 2 respuestas. De esas 2, con suerte conviertes 1 en cliente.

Ahora, ¿cuál es el coste de oportunidad de esos otros 98 mensajes?

Porque aquí está la trampa: no es cero.

Cada uno de esos 98 contactos que ignoraste —porque seamos honestos, enviar un mensaje genérico es la forma más sofisticada de ignorar a alguien— representa:

  1. Un puente quemado: Esa persona ya tiene una primera impresión de ti. Y es malísima. Si algún día necesitas contactarla de verdad, buena suerte superando ese estigma inicial.

  2. Contaminación de marca personal: En redes como LinkedIn, tu comportamiento se nota. La gente habla. Comparte capturas de mensajes ridículos. Te conviertes en "ese pesado que envía spam".

  3. Entrenamiento negativo de tu audiencia: Estás literalmente enseñando a tu mercado objetivo a ignorarte. Cada mensaje genérico refuerza el patrón de "este tío es ruido, no señal".

  4. Tiempo perdido: Esas horas que invertiste en recopilar contactos, cargar la lista, enviar los mensajes... todo a la basura por no invertir 3 minutos extra por contacto en hacerlo bien.

  5. Coste de oportunidad directo: Mientras estabas enviando 100 mensajes de mierda, podrías haber enviado 10 mensajes excelentes con una tasa de conversión del 40%. Haz las cuentas: 100 × 2% = 2 vs. 10 × 40% = 4. El doble de resultados con un décimo del esfuerzo.

Pero hay un coste aún más pernicioso, más difícil de medir pero infinitamente más dañino: la erosión de tu propia autoestima profesional.

El Bucle de La Desesperación

Porque cuando envías mensajes genéricos y nadie responde, empiezas a internalizar una narrativa muy jodida: "Esto no funciona. LinkedIn está muerto. La gente no responde. El mercado está saturado".

Y esa narrativa te lleva a hacer una de dos cosas:

Opción A: Enviar AÚN MÁS mensajes genéricos, pensando que es un juego de números y que si envías 500 en lugar de 100, algo pescará. (Spoiler: no va a pescar nada, solo vas a quemar más puentes y cabrear a más gente).

Opción B: Rendirte y declarar que "el outreach no funciona para mi nicho/industria/planeta".

Ninguna de las dos opciones es correcta. Porque el problema no es el canal, ni el mercado, ni el timing.

El problema eres tú y tu estrategia de mierda.

Y eso, aunque duela, es en realidad una buena noticia. Porque si el problema eres tú, tú puedes arreglarlo.

Cómo Investigar de Verdad (O El Arte Perdido de Dar Una Mierda)

Vale, ya hemos identificado el problema. Ahora viene la parte buena: la solución.

Y la solución no es un hack. No es una plantilla mágica. No es una herramienta de IA que personalice por ti (aunque luego hablaremos de cómo usar la IA sin convertirte en un spammer premium).

La solución es invertir tiempo en conocer a la persona antes de escribirle.

"Pero Javi", me dirás, "yo no tengo tiempo para investigar a cada contacto durante 20 minutos antes de escribirle".

Perfecto. Entonces no escribas. En serio. Si no tienes tiempo para hacerlo bien, no lo hagas. Porque hacerlo mal es peor que no hacerlo.

Pero si de verdad quieres resultados, si de verdad quieres que la gente te responda, aquí va el proceso que funciona:

Fase 1: Investigación de Contexto (5-7 minutos)

1. Lee su perfil completo de LinkedIn No el titular. No la empresa actual. Todo. Su trayectoria. Sus logros. Los proyectos que menciona. Las recomendaciones que ha recibido. Todo eso te da pistas sobre qué le importa y cómo se ve a sí mismo profesionalmente.

2. Revisa su actividad reciente Los últimos 5-10 posts o comentarios que ha hecho. ¿De qué habla? ¿Qué comparte? ¿Qué temas le interesan? ¿Tiene alguna opinión fuerte sobre algo relacionado con tu propuesta?

3. Busca contenido externo ¿Ha escrito en algún blog? ¿Ha dado alguna charla? ¿Aparece en algún podcast o artículo? Googlea su nombre + empresa. Muchas veces encuentras oro puro: entrevistas donde cuenta sus desafíos actuales, artículos donde expone su visión, casos de estudio donde explica qué han hecho.

4. Identifica puntos de conexión reales No me refiero a "los dos usamos LinkedIn" (eso no es un punto de conexión, es un hecho demográfico). Me refiero a intereses compartidos, experiencias similares, contactos mutuos, eventos a los que han asistido, contenido que ambos habéis compartido.

5. Entiende su contexto empresarial Si es founder, ¿en qué fase está su startup? Si es empleado, ¿qué está haciendo su empresa ahora mismo? ¿Están contratando? ¿Expandiéndose? ¿Han lanzado algo nuevo? ¿Tienen algún problema visible que tú puedas resolver?

Fase 2: Síntesis y Ángulo (2-3 minutos)

Ahora que tienes toda esa información, el truco no es vomitarla toda en el mensaje. Eso sería igual de raro que no tener información.

El truco es sintetizar un ángulo específico que demuestre que entiendes su situación y que tienes algo relevante que aportar.

Pregúntate:

  • ¿Qué problema tiene esta persona ahora mismo que yo puedo resolver o ayudar a resolver?

  • ¿Qué contenido ha compartido recientemente que conecte con lo que yo hago?

  • ¿Hay algún logro reciente que pueda felicitarle genuinamente y usar como puente?

  • ¿Qué insight puedo ofrecerle que sea valioso independientemente de si trabaja conmigo o no?

La diferencia entre un mensaje genérico y uno personalizado es que el genérico habla de ti ("yo hago X, yo ofrezco Y"). El personalizado habla de ellos ("vi que estás trabajando en X, y justo publicaste sobre Y, que conecta perfectamente con Z que mencionaste en tu último post").

Fase 3: Redacción del Mensaje (3-5 minutos)

Ahora sí, con toda esa información y con un ángulo claro, escribes el mensaje.

Y aquí van las reglas de oro:

Regla 1: Empieza con algo específico que demuestre que has investigado

Mal: "Hola María, vi tu perfil y me pareció interesante."

Bien: "María, acabo de leer tu caso de estudio sobre cómo escalasteis el canal de email en Google un 300%. La parte de la segmentación por comportamiento me voló la cabeza, sobre todo cómo solucionasteis el tema de la fatiga de envíos."

¿Ves la diferencia? En la segunda versión es imposible que no hayas hecho los deberes. No puedes fingir eso con un mail merge.

Regla 2: Aporta valor antes de pedir nada

No vayas directo al "¿podemos tener una call?". Primero demuestra que eres alguien valioso de conocer.

Comparte un insight. Hazle una pregunta inteligente. Envíale un recurso que pueda serle útil. Felicítale por un logro concreto.

Ejemplo: "Me ha hecho pensar en un experimento similar que hicimos nosotros con segmentación predictiva y que nos funcionó de puta madre. Si te interesa, te puedo mandar el breakdown completo sin compromiso alguno."

Regla 3: Sé breve pero sustancioso

No escribas un testamento. Pero tampoco seas tan escueto que parezcas un bot. El punto dulce está entre 80 y 150 palabras para un mensaje en frío.

Suficiente para demostrar que eres humano, que has investigado y que tienes algo que decir. No tanto como para que sea una carga leerlo.

Regla 4: Ten un CTA claro pero de baja fricción

"¿Tienes 30 minutos para una call?" es alta fricción. Requiere compromiso de tiempo, de agenda, de preparación.

"¿Te interesa que te mande ese breakdown?" es baja fricción. Solo requiere un "sí" o "no".

Una vez que han dicho que sí a algo pequeño, es infinitamente más fácil escalar a conversaciones más profundas.

Regla 5: No uses plantillas

En serio. Cada mensaje tiene que ser único. Puede seguir una estructura similar, pero las palabras, los ejemplos, el ángulo... todo tiene que ser específico para esa persona.

Sí, es más lento. Sí, es más cansado. Y sí, funciona incomparablemente mejor.

La Matemática Que Te Van a Cambiar El Juego: Calidad vs. Cantidad

Vamos con números reales, porque esto es lo que nunca te explican en los cursos de growth hacking.

Escenario A: Estrategia de Volumen (la que probablemente estás usando)

  • Mensajes enviados a la semana: 200

  • Tiempo por mensaje: 30 segundos

  • Tiempo total invertido: 100 minutos (1h 40min)

  • Tasa de respuesta: 2%

  • Respuestas obtenidas: 4

  • Tasa de conversión respuesta → cliente: 25%

  • Clientes obtenidos: 1

  • Coste temporal por cliente: 100 minutos

Escenario B: Estrategia de Precisión (la que deberías usar)

  • Mensajes enviados a la semana: 20

  • Tiempo por mensaje: 15 minutos (investigación + redacción)

  • Tiempo total invertido: 300 minutos (5h)

  • Tasa de respuesta: 45%

  • Respuestas obtenidas: 9

  • Tasa de conversión respuesta → cliente: 50%

  • Clientes obtenidos: 4-5

  • Coste temporal por cliente: 60-75 minutos

Déjame que te lo ponga en términos aún más claros:

Invirtiendo el triple de tiempo, obtienes el cuádruple de resultados.

Pero espera, que la cosa mejora todavía más cuando metes en la ecuación los costes ocultos que mencionamos antes:

Escenario A te deja con:

  • 196 puentes quemados

  • Una reputación progresivamente peor

  • Una marca personal asociada a spam

  • Cero relaciones genuinas construidas

  • Agotamiento y frustración crecientes

Escenario B te deja con:

  • 20 interacciones de alta calidad

  • 9 conversaciones potencialmente valiosas (incluso las que no conviertan ahora)

  • Una reputación de profesional serio y considerado

  • Relaciones que pueden rendir frutos a largo plazo

  • Momentum y confianza crecientes

Y aquí está el verdadero game changer: las personas con las que conectas en el Escenario B, incluso si no compran ahora, es probable que:

  1. Te recomienden a otros

  2. Te tengan en mente para futuras oportunidades

  3. Compartan tu contenido

  4. Te defiendan si alguien habla mal de ti

  5. Se conviertan en clientes más adelante

Ninguna de esas cosas pasa en el Escenario A. Jamás.

Los Errores Mortales Que Matan Incluso Los Mensajes Bien Investigados

Vale, digamos que ya has captado el mensaje. Has decidido invertir tiempo en investigar. Has dejado de enviar spam disfrazado de networking.

Genial. Pero todavía hay formas de cagarla incluso con buenas intenciones. Aquí van los errores más comunes:

Error 1: Sobreinvestigar y Parecer Un Stalker

Sí, existe el extremo opuesto. Si tu mensaje demuestra que conoces detalles ultra-específicos de su vida personal que no están en su perfil profesional, vas a generar el efecto contrario al deseado.

"Vi que el sábado pasado fuiste a correr al Retiro y luego tomaste café en esa cafetería de Malasaña" → CREEPY AS FUCK.

Mantente en el terreno profesional. Usa información pública y relevante para la conversación que quieres tener.

Error 2: Investigar Pero No Actuar Sobre Esa Información

De nada sirve que sepas que acaba de publicar un artículo si luego no lo mencionas en el mensaje. O peor, si lo mencionas de pasada sin demostrar que realmente lo has leído.

La investigación tiene que informar tu mensaje, no ser un adorno para quedar bien.

Error 3: Usar La Investigación Para Manipular

Si investigas a alguien para encontrar sus puntos débiles y manipularle emocionalmente para que compre tu mierda, eres un hijo de puta. Y además, no funciona a largo plazo.

La investigación es para conectar genuinamente, no para explotar vulnerabilidades.

Error 4: No Adaptar Tu Tono al Suyo

Si la persona con la que contactas tiene un perfil ultra-corporativo y formal, y tú le escribes como si fuerais colegas de la uni, vas a generar fricción.

Lee cómo escribe. Observa su tono. Y adapta el tuyo sin perder tu autenticidad. Hay un equilibrio entre ser tú mismo y leer la sala.

Error 5: Olvidar Hacer Seguimiento

El mejor mensaje del mundo no sirve de nada si lo envías y luego desapareces. Si alguien te responde, aunque sea con un "gracias, me lo miro", tienes que hacer seguimiento.

Y si no responde a la primera, un seguimiento educado y con valor añadido a los 5-7 días puede triplicar tu tasa de respuesta final.

Casos de Mensajes Que Funcionaron Y Por Qué

Vamos a ver ejemplos concretos para que veas cómo se aplica todo esto en la práctica.

Caso 1: El Founder de Startup Buscando Inversores

Mensaje malo: "Hola Pedro, soy founder de una startup de IA. ¿Tendrías tiempo para una call de 15 minutos?"

Mensaje bueno: "Pedro, vi tu inversión reciente en [Startup X] y tu tesis sobre IA aplicada a operaciones. Me resonó especialmente tu punto sobre la brecha entre capacidad técnica y adopción real en pymes. Estamos resolviendo exactamente ese problema en logística. Antes de pedirte tiempo, ¿te puedo mandar un one-pager sobre cómo lo estamos enfocando? Creo que te va a interesar el ángulo."

Por qué funciona:

  • Demuestra investigación real (inversión específica, tesis específica)

  • Conecta su proyecto con los intereses del inversor

  • Pide algo de baja fricción primero

  • Promete relevancia, no vende directamente

Caso 2: El Freelancer Buscando Clientes

Mensaje malo: "Hola Ana, soy copywriter especializado en email marketing. ¿Necesitas ayuda con tus campañas?"

Mensaje bueno: "Ana, llevo siguiendo tu newsletter de [Empresa] los últimos dos meses y la calidad ha ido subiendo un montón. Especialmente me gustó la campaña de octubre sobre [tema específico], el copy del asunto fue brutal. Trabajo ayudando a ecommerce a escalar sus canales de email y me fijé que no estáis usando segmentación por comportamiento en vuestras secuencias (o al menos no lo parece desde fuera). ¿Te interesa que te mande un par de ideas rápidas de cómo podríais implementarlo sin tocar mucho vuestra stack actual?"

Por qué funciona:

  • Demuestra que es suscriptor real, no stalker

  • Felicita genuinamente

  • Identifica un gap específico

  • Ofrece valor antes de vender

  • Asegura que no va a ser complicado

Caso 3: El Vendedor B2B Buscando Decisores

Mensaje malo: "Hola Carlos, trabajas en [Empresa]. Vendemos software de CRM. ¿Hablamos?"

Mensaje bueno: "Carlos, vi que acaban de levantar una Serie A y que estáis escalando el equipo de ventas (15 posiciones abiertas según LinkedIn). Supongo que vais a necesitar repensar vuestro stack de sales tech para soportar ese crecimiento sin que se os vaya de las manos el caos operacional. Pasamos por exactamente eso en 2023 con un cliente de vuestro sector y aprendimos 3-4 cosas que os podrían ahorrar varios meses de prueba y error. ¿Te interesa que te cuente qué funcionó y qué no?"

Por qué funciona:

  • Demuestra conocimiento del contexto empresarial actual

  • Identifica un pain point real y urgente

  • No vende su producto directamente

  • Ofrece aprendizajes de experiencia relevante

  • Posiciona como asesor, no como vendedor

El Papel de La IA y La Automatización (Sin Convertirte En Un Spammer Premium)

Sé que en algún momento ibas a preguntarte: "Vale, pero ¿puedo usar IA para esto?"

La respuesta corta es: sí, pero con matices importantes.

La IA puede ayudarte en:

1. Investigación preliminar Puedes usar herramientas que agreguen información pública de la persona (LinkedIn, Twitter, web corporativa, artículos) y te den un resumen. Esto te ahorra tiempo en la fase de contexto.

2. Identificación de ángulos Una vez tienes la información, puedes pedirle a una IA que te sugiera posibles ángulos de acercamiento basados en lo que has encontrado.

3. Primera versión del mensaje Puedes usar IA para generar un borrador basado en la información y el ángulo. Pero —y esto es crítico— ese borrador tiene que ser solo eso: un punto de partida que luego personalizas y humanizas completamente.

Donde la IA NO puede ayudarte (y si intentas que lo haga, vas a cagarte):

1. Envío automatizado sin revisión Si generas mensajes con IA y los envías sin leerlos, editarlos y añadir tu toque humano, vas a sonar exactamente a lo que eres: un bot premium.

2. Reemplazar el juicio humano La IA no puede decidir si un ángulo es apropiado, si el timing es correcto, o si la persona realmente se va a beneficiar de tu contacto.

3. Construir relaciones genuinas Las relaciones se construyen en las conversaciones subsiguientes, no en el primer mensaje. Y ahí no hay IA que valga.

El mejor uso de la IA es como asistente de investigación y brainstorming, no como reemplazo de tu criterio o tu voz.

El Framework Completo: De La Investigación al Cierre

Para que no te quedes solo con teoría, aquí va el framework completo paso a paso:

PASO 1: Selección Estratégica (30 min/semana)

  • Identifica 20-30 contactos ideales para la semana

  • Priorízalos según fit y timing

  • Descarta los que claramente no son relevantes ahora

PASO 2: Investigación Profunda (5-7 min/contacto)

  • Perfil completo + actividad reciente

  • Contenido externo (Google, artículos, podcasts)

  • Contexto empresarial actual

  • Puntos de conexión y pain points

PASO 3: Síntesis y Ángulo (2-3 min/contacto)

  • ¿Qué problema puedo resolver?

  • ¿Qué valor puedo aportar ya?

  • ¿Qué demuestra que no soy un spammer?

  • ¿Cuál es el CTA de menor fricción?

PASO 4: Redacción Personalizada (3-5 min/contacto)

  • Apertura específica que demuestre investigación

  • Valor/insight antes de pedir nada

  • CTA de baja fricción

  • Longitud óptima (80-150 palabras)

PASO 5: Envío y Tracking (1 min/contacto)

  • Envía en horarios laborales

  • Trackea quién abre, quién responde

  • Marca para seguimiento en 5-7 días

PASO 6: Seguimiento Estratégico (3-4 min/contacto)

  • Si respondió: continúa la conversación con más valor

  • Si abrió pero no respondió: seguimiento suave con nuevo valor añadido

  • Si no abrió: reenvío con subject diferente o déjalo para más adelante

PASO 7: Conversión o Relación (variable)

  • No todos tienen que convertir ya

  • Algunos se convertirán en relaciones a largo plazo

  • Otros en referidores o promotores

  • Todos deberían salir con mejor impresión de ti

Por Qué Esto Cambia Todo (Y Por Qué La Mayoría No Lo Hará)

Aquí va la verdad más dura del artículo: la inmensa mayoría de gente que lea esto no va a implementar nada de lo que he explicado.

Van a asentir con la cabeza mientras leen. Van a pensar "sí, tiene razón, debería hacer esto". Y el lunes que viene van a volver a enviar los mismos mensajes genéricos de mierda porque es más fácil, más rápido, y engañosamente cómodo.

Y sabes qué, eso es perfecto para ti si decides implementarlo de verdad.

Porque significa que la competencia seguirá siendo basura. Seguirán spameando. Seguirán quemando puentes. Seguirán teniendo tasas de respuesta de mierda y culpando al canal.

Y tú, mientras tanto, vas a destacar tanto que va a parecer trampa.

Porque en un mundo donde el 95% de los mensajes son genéricos, automatizados y olvidables, un mensaje genuino, investigado y relevante brilla como un faro en medio de la niebla.

No tienes que ser un genio del copywriting. No tienes que tener un producto revolucionario. Solo tienes que tomarte en serio a las personas con las que contactas.

Eso solo ya te pone en el top 5%.

El Reto Final

Si has llegado hasta aquí, lo más probable es que seas del 5% que realmente quiere cambiar su estrategia.

Así que te propongo un reto para la próxima semana:

Envía 10 mensajes siguiendo este framework al pie de la letra.

Solo 10. Pero que sean los 10 mejores mensajes que hayas enviado nunca.

Invierte el tiempo. Investiga de verdad. Personaliza sin shortcuts. Aporta valor genuino.

Y luego compara la tasa de respuesta con la que tenías antes.

Apuesto lo que quieras a que vas a alucinar con los resultados.

Y si después de esos 10 mensajes sigues pensando que el outreach no funciona, entonces tienes mi permiso oficial para volver a tus plantillas genéricas y culpar al algoritmo.

Pero no va a pasar. Porque cuando veas la diferencia entre enviar basura y enviar valor, no vas a querer volver atrás nunca.

Pregunta final: ¿Vas a ser del 95% que asiente y no hace nada, o del 5% que implementa y se lleva todos los clientes mientras la competencia se pregunta qué coño está pasando?

La pelota está en tu tejado.

PD: Si esto te ha hecho replantear tu estrategia completa de outreach y ventas, imagina lo que podríamos conseguir trabajando juntos durante 12 semanas en el grupo de mentorías. No te voy a vender nada aquí (ya he demostrado que eso no es mi estilo), pero si quieres saber más, ya sabes dónde encontrarme. Y tranquilo, no voy a empezar el mensaje con "Hola [tu nombre], vi tu email...". 😉

https://www.tonigomez.es/mentoria-de-ventas-b2b-sistema-para-vender-servicios-de-alto-valor

0 comments

Sign upor login to leave a comment